Málaga, 29 de diciembre de 2025.
La Asociación de Polígonos y Parques Empresariales de Málaga (APOMA) ha presentado el Informe “Impacto de los Parques Empresariales de Málaga · 2025”, un documento que confirma el papel clave de estas áreas como motor económico de la ciudad y que alerta sobre la necesidad urgente de acometer inversiones estructurales de cara a 2026.
Según los datos recogidos en el informe, elaborados a partir de estadísticas oficiales del Ministerio de Hacienda y del organismo municipal Gestrisam, los parques empresariales de Málaga concentran el 33 % del total de las actividades económicas de la ciudad, con más de 4.000 empresas y una superficie superior a los 7 millones de metros cuadrados.
Además, más de 42.765 personas trabajan a diario en los 16 parques empresariales distribuidos por toda la ciudad, lo que refuerza su condición como espacios de empleo estable y sostenido.
“Los datos son claros: los parques empresariales no son espacios periféricos, son ciudad productiva. En ellos se sostiene buena parte del empleo y de la actividad económica de Málaga”, señala Sergio Cuberos, presidente de APOMA.
Durante este año, APOMA ha logrado importantes avances gracias al diálogo constante con las administraciones públicas:
Municipalización del Punto de Concentración de Residuos (PCR) del Guadalhorce.
Simplificación de trámites administrativos para la solicitud de vados en naves sin actividad.
Inicio de estudios de movilidad en diferentes parques empresariales.
Autorización de la Fase II de videovigilancia en los parques de San Luis y La Estrella.
Estas medidas han contribuido a mejorar aspectos clave como la seguridad, la gestión de residuos, la movilidad y la agilidad administrativa.
El informe también pone el foco en los desafíos pendientes que afectan directamente a la competitividad de los parques: la movilidad urbana, la falta de planificación, las conexiones viarias, los problemas de inundabilidad y la ausencia de presupuestos específicos para estos espacios productivos.
Desde APOMA se insiste en la necesidad de que estas áreas reciban la atención y los recursos que merecen en los presupuestos públicos y en los planes de desarrollo urbano de la ciudad.